Acabamos de pasar el tiempo de carnaval en mi pueblo, y a pesar de la crisis que se ha dejado sentir, advertí esfuerzos por que no cambiarán las tradiciones.
A pesar de que es tarimbaro el municipio que tiene más publicidad respecto a sus toritos de petate, en Alvaro hay excelentes exponentes de esta tradición que hacen de los días previos un festival de colores, música, danzas y alegría.
Toros como el recreo, el payaso, el azteca ponen de relieve la creatividad del alvarense. Es común encontrar a los niños de primaria recorriendo las calles con su torito, algunos por el mero gusto de "bailar" el toro.
Las maringueneras, el apache, el caporal, el viejo son los personajes que se burlan de esta vida, y con sus bailes y sus gritos se permiten de todo, desde portar una minifalda hasta ponerse el saco roto y la mascara que llega hasta el pecho.
Mucha gente crítica el consumo de alcohol en estas fiestas, sin embargo yo me pregunto ¿De qué otra forma pueden aguantar el calor y el continuo movimiento recorriendo a pie el pueblo e incluso las localidades vecinas? ¿Cómo pueden mantener la alegría si no es con un poco de alcohol? Sin embargo es cierto que todos los excesos son malos, pero afortunadamente, en el pueblo no ha pasado de ciertos escandalos cuando ya andan borrachos. El consumo es casi el mismo que si tuvieran una boda y nadie se queja de esos eventos.
Algunas veces, el carnaval termina el martes por la noche, con los muchachos lanzandose huevos crudos y harina. A estas horas ya los niños y los adultos están bien recogidos en sus casas, para evitar cualquier problema, así que los adolescentes dan rienda suelta a sus animos de juego.
No cabe duda que todas estas costumbres bien llevadas son fuente de alegrías superficiales para un pueblo donde el dolor está tan a flor de piel.
viernes, 27 de febrero de 2009
lunes, 16 de febrero de 2009
Windows Personalizados
Durante la semana pasada, estuve probando algunas opciones de windows modificados para usarlos en las computadoras del laboratorio. El motivo es que son máquinas ya trabajadas (Pentium 4 a 1.8 con 128 Mb de Ram y D.D. de 40 Gb.) y no están ejecutando bien el OpenOffice.org 2.4 ni el Lotus Symphony.
Mi primera opción fue el Windows Wolf 2.0, una versión argentina con modificaciones sobre todo en el aspecto visual, muy bien trabajado y con opciones de instalación. Para el caso utilice la opción 2 (con drivers) y no tuve que instalar ningun controlador, la máquina quedo excelente.
Pero... es un sistema pensado para equipos más nuevos, se sintió lenta al comenzar a funcionar.
Después instalé el Windows Suricata (Mangosta Edition) la cual me ha dado excelentes resultados en máquinas Pentium 3 con 256 Mb en RAM, sin embargo los resultados tampoco fueron alentadores, pues al compararlo con el sistema que las máquinas traen de fábrica (únicamente actualizado a Service Pack 3) la máquina con suricata tuvieron un arranque más lento (Estamos hablando de máquinas idénticas). La única moficación fue eliminar algunos servicios.
Al final, creo que lo único que podemos hacer para dar un poco más de "aire" a estas máquinas es aumentar su RAM. Al cambiarlo a 512 podemos dar mucha más velocidad sin invertir mucho dinero, e incrementar el tiempo de vida útil en al menos un par de años (bien cuidadas tres).
Mi primera opción fue el Windows Wolf 2.0, una versión argentina con modificaciones sobre todo en el aspecto visual, muy bien trabajado y con opciones de instalación. Para el caso utilice la opción 2 (con drivers) y no tuve que instalar ningun controlador, la máquina quedo excelente.
Pero... es un sistema pensado para equipos más nuevos, se sintió lenta al comenzar a funcionar.
Después instalé el Windows Suricata (Mangosta Edition) la cual me ha dado excelentes resultados en máquinas Pentium 3 con 256 Mb en RAM, sin embargo los resultados tampoco fueron alentadores, pues al compararlo con el sistema que las máquinas traen de fábrica (únicamente actualizado a Service Pack 3) la máquina con suricata tuvieron un arranque más lento (Estamos hablando de máquinas idénticas). La única moficación fue eliminar algunos servicios.
Al final, creo que lo único que podemos hacer para dar un poco más de "aire" a estas máquinas es aumentar su RAM. Al cambiarlo a 512 podemos dar mucha más velocidad sin invertir mucho dinero, e incrementar el tiempo de vida útil en al menos un par de años (bien cuidadas tres).
martes, 3 de febrero de 2009
Publicidad política
El fin de semana comencé a ver la interrupción de la transmisión televisiva con motivo de la propaganda política que el IFE en cumplimiento a la "nueva ley electoral" ordenó.
Ahora estamos viendo ese ataque que tanto se anunció por parte de particulares.
Entiendo que es una forma que las televisoras han encontrado para darle la vuelta a una ley que los obliga a usar espacios publicitarios que son la razón de ser de los medios y su forma de negocio. Tal vez pudieramos decir que el IFE no es el culpable, sino la forma en la que se redactó la ley por las camaras legislativas que por otro lado solamente vieron su beneficio (como siempre) y (como siempre) se equivocaron al redactarla.
¿Pero nosotros como ciudadanos que podemos hacer? La opción más fácil es seguir siendo presa de los partidos y sus intereses. Permitir que hagan lo que se les viene en gana escudandose en su "representación popular".
Pero podemos optar por otras opciones. Hay que alzar la voz y decirles que no estamos de acuerdo en lo que están haciendo.
Por lo pronto, cada vez que comienzan sus comerciales de 3 y 6 minutos, voy a apagar el televisor. Y cuando aumente la intensidad de las campañas, no voy a encenderlo más.
Ojala que algún día estas personas que nos intentan vender una imagen de "corderitos" entiendan que no nos chupamos el dedo. ¡Ahora resulta que todo lo positivo que tenemos es por su "labor" y su "entrega" al país!
Tenemos memoria señores, a la mayoría de ustedes los conocemos desde hace decadas.
¡¡No me vengan con que ya cambiaron y son otros, y ahora si les importamos!!
Ahora estamos viendo ese ataque que tanto se anunció por parte de particulares.
Entiendo que es una forma que las televisoras han encontrado para darle la vuelta a una ley que los obliga a usar espacios publicitarios que son la razón de ser de los medios y su forma de negocio. Tal vez pudieramos decir que el IFE no es el culpable, sino la forma en la que se redactó la ley por las camaras legislativas que por otro lado solamente vieron su beneficio (como siempre) y (como siempre) se equivocaron al redactarla.
¿Pero nosotros como ciudadanos que podemos hacer? La opción más fácil es seguir siendo presa de los partidos y sus intereses. Permitir que hagan lo que se les viene en gana escudandose en su "representación popular".
Pero podemos optar por otras opciones. Hay que alzar la voz y decirles que no estamos de acuerdo en lo que están haciendo.
Por lo pronto, cada vez que comienzan sus comerciales de 3 y 6 minutos, voy a apagar el televisor. Y cuando aumente la intensidad de las campañas, no voy a encenderlo más.
Ojala que algún día estas personas que nos intentan vender una imagen de "corderitos" entiendan que no nos chupamos el dedo. ¡Ahora resulta que todo lo positivo que tenemos es por su "labor" y su "entrega" al país!
Tenemos memoria señores, a la mayoría de ustedes los conocemos desde hace decadas.
¡¡No me vengan con que ya cambiaron y son otros, y ahora si les importamos!!
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