El día de hoy, venía escuchando la mesa de los miércoles de Joaquín López Doriga, en la que alguno de los participantes (no recuerdo bien quién) estaba criticando el uso de la opción legitima de acudir a votar pero invalidar el voto. Solamente argumentó que esa iniciativa beneficiaba al PRI y que provenía del "grupo San Ángel", pero sin argumentar el por qué no era correcto.
En lo personal, desconocía lo del grupo San Ángel, desconozco a quién le beneficia o le perjudica. Si he tomado la decisión es por que pienso que si hay una forma de rechazo clara hacia las decisiones de los partidos es esa.
Ellos (los partidos) decidieron anular las candidaturas ciudadanas; decidieron eliminar las coaliciones para evitar la creación de nuevos partidos y eliminar a los más pequeños; de manera grotesca se autorizaron todo el tiempo aire que pudieron "para ahorrar dinero de los ciudadanos" pero nunca gastaron menos, solamente lo gastaron en otras cosas.
Ante una situación como esta ¿Qué me queda? Francamente no confió en los partidos (ni siquiera conozco a los candidatos de mi distrito) y no voy a votar por alguien que lo único que hará es seguir las ordenes del presidente de su partido, llamense germanes, chuchos y beatrices.
Al menos es un repudio franco el que estoy haciendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario